Leyenda de Llaveqaqa
Recopilado por Grimaldo Chalco y Roque
Ccellccascca
El
nombre proviene de la forma de rombo que está grabado
en una parte de la roca, este es símbolo de llave
o candado por lo que significa "candado de piedra".
Según los ancianos esta puerta se abría en
luna llena y cuarto menguante, simboliza también
al Apu Llaveqaqa que es una divinidad como todas las montañas.
Según la creencia Llaveqaqa es socio de Apu Lanza,
que es la montaña más cercana; éste
último tenía muchos ganados, pues los mismos
ganados de la comunidad pastaban en los alrededores, así
el Apu Lanza encerraba sus ganados en los aposentos de Llaveqaqa,
tal como fue descubierto por una persona.
Según el relato, una antigua pobladora llamada Angela
Oscco pastaba su vaca en los alrededores. En una de esas
ocasiones se quedó dormida y al despertar se dio
cuenta que la puerta se había abierto, en el interior
vio muchas vacas, frutas, objetos de oro y un paisaje maravilloso.
Cuando quiso entrar el Apu Llaveqaqa la impidió pero
le regaló frutas y vino para que coma y beba.
Según cuentan, en varias oportunidades habrían
desaparecido mujeres bonitas, según esta historia
el Apu Llaveqaqa se enamoraba de ellas, aparecía
en forma de hombre montado en un caballo y se lo llevaba
dentro de la montaña y nunca más regresaban
a la vida terrenal.
Los ancianos creen que la montaña ya no se abre
porque la gente ya no cree en las divinidades, el pueblo
ha crecido y hay mucha gente. El hombre ha trastornado la
naturaleza y los Dioses (montañas) ya no salen de
sus aposentos.